Ving Tsun – ¿Tradición o folklore?

La tradición o lo tradicional proceso vivo o folklórico

Moy Yat55En varias ocasiones las personas que toman contacto con nuestra Familia Kung Fu me comentan que muy pocas veces han visto que en un lugar donde se transmite un Legado de Arte Marcial se tomen tantos cuidados con respecto al contexto que envuelve el arte y a cada uno de los diferentes aspectos y procedimientos, que articulan ese contexto marcial y en nuestro caso en la transmisión del Sistema Ving Tsun de Kung Fu.

 Este contexto se lo denomina “tradicional” pero la sensación que me da muchas veces que converso con personas interesadas es que tienen una imagen inicial de algo folklórico y rígido que se cumple como un procedimiento de ornamentación de la transmisión, algo que simplemente adorna el proceso.

 Por eso y basado en mi humilde experiencia como aprendiz de este arte marcial; creo que siempre es bueno explicar cada cosa, cada símbolo y cada contexto, para que la persona que está interesada en adentrarse de lleno en el contexto del arte; lo pueda hacer sin tener la sensación de repetir o hacer algo por obligación o de memoria.   Muchas veces esa comprensión no viene de una explicación directa o explícita sino, a través de la propia vivencia del practicante y esto produce una repercución en su aprendizaje de su jornada marciar y en la comprensión del arte.

 Una vez un todai (alumno) me comentó que no entendía porque el honrar a las generaciones anteriores en momentos puntuales del proceso como practicante, por ejemplo en las diferentes ceremonias Hoi Kuen o Baai Si, hiciese que él entendiera más Ving Tsun.

 Yo en ese momento le pregunté de porqué él me llamaba a mí de Si Fu y no me llamaba por mi nombre de pila Marcelo, si para su lógica no hacía diferencia una manera u otra.

Me contestó de que el me llamaba de Si Fu por iniciativa propia y no por obligación, y que nunca nadie le había dicho cual era el termino que tenía que usar para dirigirse a mi persona, pero que en muchas ocaciones escuchaba como otras personas se referían a mi usando la el término de Si Fu.

Agregó que en un inicio el me llamaba de simplemente de Marcelo y yo contestaba como si nada y que con el correr de su experiencia inicial en el proceso de Ving Tsun Experience, comenzó a sentir la necesidad de llamarme de Si Fu.

 Esto me dijo que lo hacía porque sentía que se había, de algún modo, creado un vínculo en el cual empezaba a aprender Kung Fu a través de entender lo que hacía y que en algunas otros momentos no entendía pero si intuía como tratar de entenderlo.

Ese proceso no era analítico sino que era vivencial, es decir que a través de su experiencia comenzó a ver el valor de lo que estaba aprendiendo para si mismo y como esto lo podía extender en situaciones del cotidiano.  Esto, continuó, no sería posible sin la participación de alguien, en este caso de un Si Fu, que proveyera el contexto necesario para que él, como todai (alumno) pudiera aprender y entender lo que estaba haciendo.

 Me comentó de que antes de usar la palabra de Si Fu preguntó que significaba y cuando supo su significado literal pudo aumentar también su comprensión de porqué el me llamaría a partir de ese momento de Si Fu y no de Marcelo.

 Yo acrecenté en ese momento de que Si Fu no es un título sino una condición de relacionamiento en donde cada vez que alguien me llamaba de Si Fu me recordaba el compromiso asumido por mi persona para con él, con su aprendizaje y con el legado marcial que se transmite.

 Toda esta conversación enmarcó un momento interesante en donde para mi alumno (todai) quedó claro, que las cosas no se comprenden por obligación sino a través de la propia vivencia.  Para mí,  marcó también lo importante que es dejar que la persona aprenda a su tiempo, para que ella misma a través de su propia vivencia pueda preguntar y chequear que es lo que hace y que es lo que aprende dentro del Mo Gun.

 Por esta razón y a través de las siguientes entregas de estas siguientes editoriales escribiré sobre diferentes aspectos de los contextos ceremoniales, los cuales  envuelven la jornada de un practicante de Ving Tsun Kung Fu.

 Esto lo haré basándome en mi propia experiencia vivida con mi maestro el cual siempre cuidó los detalles que su propio Si Fu cuidaba, el Gran Maestro Moy Yat.

Mi Abuelo Kung Fu o Si Gung el Gran Maestro Moy Yat tuvo una dedicada preocupación por transmitir el arte de manera plena en su esencia y no mutilando una transmisión rica por la simple suposición de que los occidentales no comprenderían ni valoraran, cada detalle de ese proceso de aprender a aprender.

Como mi Si Fu el Maestro Leo Imamura comentó:

 “En los años que antecedieron a su retiro, el Gran Maestro Moy Yat demostró especial atención en la conducción de las ceremonias que rodeaban nuestra familia Kung Fu.

 Pienso que en el fin de su vida, el Gran Maestro Moy Yat estaba muy atento a nuestra comprensión sobre la relación con los ancestros.  Creo que se veía más próximo a los ancestros y entendió su papel como un representante vivo de nuestro linaje y con ellos, de los ancestros.  Yo justifico así su preocupación sobre el asunto.

 En su última visita al Brasil, el tema central de sus conferencias fue el Fat Sam (corazón búdico), tema que marcó la importancia del Ming Sam en la evolución del Kung Fu.  Las raíces del Fat Sam se encuentran en la noción de Pun Sam (Conciencia fundadora) y en lo que nos une a nuestros  ancestros.

 Me llevó muchos años para comenzar a comprender la importancia de estos temas.  Durante el proceso de elaboración del Programa Moy Yat Ving Tsun de Inteligencia Marcial, decidí entonces rescatar en mis archivos la documentación de las enseñanzas del Gran Maestro Moy Yat, como también investigar con mayor profundidad el tema.  Toda esa experiencia ha sido una jornada interior sin precedentes.  Son aprendizajes diarios que me sorprenden a cada descubrimiento.  Como siempre, me ayuda vivenciar ese proceso mi Si Mo, Señora Helen Moy, actual líder del Clan Moy Yat.

 Parece que estoy comenzando a comprender a como aprender con mi maestro a través de su presencia memorial.  De ahí la importancia de momentos ceremoniales como instrumentos estratégicos en la salvaguarda del Sistema Ving Tsun, pues actúan para la activación, exploración y renovación del potencial de cada uno de los miembros de cada familia de nuestro clan.

Contribuyó para una mejor comprensión de los procedimientos ceremoniales mi Si Hing John Tsang (Moy Hop), reconocido maestro de Fong Soi, que generosamente me ha orientado en el intrincado camino de nuestra relación con los ancestros”.

Creo que en España y en toda Europa se vive un contexto lleno de tradiciones allí donde vallamos los momentos de cada región, lugar o país se enmarcan en momentos formales en donde se revitalizan los lazos y la identidad de cada uno a través de la experiencia de vivir de manera directa esos procesos y tradiciones.

 Estos momentos puntuales que usan procedimientos tradicionales de la propia idiosincrasia y la cultura del lugar; son transmitidos por la generación más antigua para la generación siguiente y es un fuego que permanece vivo a través del tiempo, articulándose en el lugar y el tiempo en donde es transmitido y usando ese conocimiento para el encuentro y el crecimiento de las personas que lo legan y cultivan.

 El contexto del Sistema Ving Tsun tiene sus matices y su propias raíces que son su identidad, la cual, no es ni mejor ni pero que la occidental pero que, si no la vivenciamos de lleno me pregunto, cómo llegaremos a entender o comprender y usar ese conocimiento para nuestras vidas.  Esta es una pregunta que dejo abierta para todos nosotros, los que en definitiva con tanto esfuerzo, cariño e interés cultivamos nuestra mente y espíritu a través de la práctica marcial tradicional.

                                                                                                                                                                               Por Marcelo Navarro Fernández

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