Ving Tsu Kung Fu (Wing Tsun), el camino del autoconocimiento

Experiencia de Oliver de las Heras en Ving Tsun Experience.

 

Flor Moy Yat Ving Tsun Martial IntelligenceTodo comenzó gracias a un íntimo amigo mío, Jorge. Un día me contó que iba a comenzar a practicar Ving Tsun (Wing Tsun / Wing Chun). Me sorprendió mucho porque él ya practicaba un Arte Marcial,y que quisiera cambiar debía de ser por algo importante. Me explicó lo poco que conocía hasta el momento y el Maestro que iba a tener y su linaje.

Durante la experiencia de Jorge, me iba comentando lo que iba aprendiendo en su proceso y la verdad es que sentía mucha curiosidad. Yo había practicado Judo de pequeño y comprobé que no me gustaba competir, algo que en Ving Tsun no existía. Llevaba tiempo pensando en apuntarme a Boxeo o Muay Thai, pero me echaba para atrás  el pegarme, ya que no tenía sentido para mí.

Lo que más me sorprendió fue un día cuando empezó a contarme la historia del Ving Tsun, la relación tan buena que tenían entre sí sus compañeros y, sobretodo, la capacidad que se podía obtener para afrontar todo tipo de situaciones. Esto me llamó mucho la atención, pues últimamente vivía muchas situaciones en las cuales perdía totalmente el control. Pero me echó para atrás por el método de pago que había en ese momento, me era imposible afrontarlo. Aun así supe que tarde o temprano iba a acabar practicándolo.

Todo llegó durante una situación personal muy dura, estaba con una pareja con la cual había entrado en un círculo muy vicioso. Discutíamos continuamente, nos dedicábamos a consumir hachís y marihuana y a forzar para intentar que estuviéramos bien cuando se sabía que no se podía. Durante esa situación me podía pasar durante horas totalmente bloqueado sin saber que hacer y que lo único que me salía era llorar, no contárselo a nadie e intentaba evadirme consumiendo. En alguna ocasión incluso se me pasaba por la cabeza el quitarme la vida para acabar ya con esa situación. No sabía como reaccionar y no tenía la suficiente confianza en mi mismo para saber afrontar esa situación, sentía que estaba en un pozo sin fondo.

Una noche volvía a casa tras una fuerte discusión en lo que lo único que me apetecía era volver a casa y meterme en la cama y olvidarme de todo. No quería encontrarme con nadie en ese momento. Vi a mi grupo de amigos y, al ver a Jorge , sentí alegría dentro de mí, no sé porque sentí que iba a pasar algo. Cuando me quise dar cuenta estaba hablando con él preguntándole acerca del Ving Tsun. Me dijo que habían cambiado los métodos de pago pude ver una salida que llevaba esperando todo ese tiempo. Me invitó para entrevistarme con el Maestro Marcelo Navarro al día siguiente.

A la mañana siguiente, tuve una gran lucha por mi decisión, entré en una fuerte discusión porque mi pareja no estaba de acuerdo con que fuese en ese momento a la entrevista. Volví a entrar en una situación de bloqueo y ataques de ansiedad porque por una parte estaba ella diciéndome que no fuera, tenía además a mi madre a mi hermano y a su pareja, viendo toda esa situación de la que nunca habían sido conscientes que eso ocurría normalmente y al ver que ellos no tenían porque verme así de mal yo me sentía peor. Y por otra parte tenía a Jorge llamándome porque había venido a buscarme y yo sabía que ese gran Maestro de artes marciales tendría muchas cosas que hacer y me había reservado parte de su tiempo para conocerme. Bajé a hablar con Jorge sin decir a mi madre donde iba lo cual me preocupaba a la vez más por ella, por como me estaba viendo y no saber que pasaba ni donde iba. Intenté contarle a Jorge como pude lo que había pasado y me dijo que no me preocupara que todo se iba a solucionar y que fuese con él.

No recuerdo exactamente lo que le conté a Si Fu porque en ese momento no me salían las palabras por todo lo que había pasado y por lo que estaba pasando. Sólo recuerdo que dije que Jorge me había contado ya cosas y que me podría ayudar practicarlo. Al salir del Mo Gun (escuela), haber conocido a mi actual Si Fu, el lugar y los que estaban allí, percibí no sé porque que ese era mi sitio y que era mi camino a seguir. Me sentí como hace mucho que no me sentía, tranquilo y relajado, sabiendo que había hecho lo que tenía que hacer.

 

Desde mi primera sesión Máster pude ver como se refleja físicamente, como soy realmente. Ante situaciones de estrés, si me bloqueo y no me relajo, no percibo lo que la situación me quiere dar y más beneficio me puede aportar. Recuerdo que me sentí como un niño pequeño que descubre algo que nunca se ha podido imaginar, todo el rato sonriendo. Me di cuenta que hasta entonces, había actuado de una forma en la cual creía que era la correcta y por fin estaba dándose ante mi lo que siempre había buscado indirectamente. Y lo mejor de todo es que con cada nuevo dispositivo de Combate Simbólico que aprendo estoy obteniendo una herramienta nueva con la que poder afrontar las situaciones que se me presentan.

Al practicar con personas diferentes he podido comprobar que cada persona es un mundo, pero si realizamos bien el dispositivo, podemos obtener un beneficio mutuo. Además, la relación con esa persona va a mejor. Todo en un ambiente sano, relajado y con respeto.

Todo eso me a hecho ver que en mi vida, cualquier conversación puedo llevarla a cabo como si de un dispositivo se tratase, dándose mejores relaciones y mayor bienestar

No solo he notado cambios en las relaciones con las personas, sino también a la hora de realizar cualquier tarea. Si me relajo he intento dedicar toda mi atención a lo que estoy haciendo, puedo comprobar que disfruto de la tarea y que soy mucho más eficiente a la hora de llevarla a cabo.

 

He conseguido un trabajo nuevo, donde me sorprendí a mi mismo en la entrevista, ya que siempre solía ir muy nervioso cuando tenía alguna. Esta fue muy bien pues sabía que estando relajado, todo iba a ir de la mejor forma.

Me veo capaz de hacer el trabajo de una forma más correcta y confiando mucho en mi mismo y mis posibilidades. Estoy haciendo tareas dentro del trabajo que nunca antes podía haber imaginado que pudiera realizar, sabiendo que puedo conseguir relajarme y tener la situación bajo control.

 

Gracias a Ving Tsun (Wing Chun / Wing Tsun) estoy consiguiendo ser una persona muy positiva, cuando algo no sale como espero no me frustro ni me castigo a mi mismo, analizo la situación y saco todo el provecho que esa experiencia me está dando para aprender y mejorar. Y lo mejor de todo es que nadie me está diciendo lo que debo o no hacer, ni que tenga que experimentar todo lo que me está pasando.

Este Legado Marcial está consiguiendo que todo salga de mi.

Volver al inicio