MIS COMIENZOS EN LA MOY YAT

 

Practicar Wing Chun KungFuLa  primera vez que contacté con la escuela Moy Yat Ving Tsun (Wing Chun/Wing Tsun) estaba muy nervioso. Me llamó mucho la atención que  tuvieses directamente una entrevista personal con el Maestro Marcelo Navarro. Eso me hizo pensar acerca de lo importante que es una educación centrada totalmente en mi desarrollo como persona, y a su vez tomarme el mundo de las Artes Marciales en serio.

Por el camino, a medida que se iba acercando  la hora de la entrevista, me asaltaron un montón de preguntas y dudas como: ¿Merecerá la pena? ¡Qué lejos de casa esta esto!.

Al llegar  pude encontrar la escuela fácilmente y reconocerla por el símbolo de la familia Moy Yat  (una  flor de cerezo). Eso también me impactó pues me preguntaba: ¿Un sitio donde no hay puños en llamas  y cinturones negros?.

El Maestro Marcelo Navarro me recibió directamente. Solo estábamos  el y yo en la escuela y, al entrar  me paso algo muy curioso, sentí que se respiraba una atmósfera diferente  a otros sitios donde yo había estado. Una atmósfera que te llenaba de tranquilidad  y te invitaba a entrar, lo cual es difícil de explicar con palabras. Entonces me empezó a  explicar los diferentes símbolos y cuadros que estaban en la escuela (Mo Gun).

A medida que avanzaba la entrevista, mis dudas se fueron disipando y mi mente se iba poco a poco aclarando. Me dí cuenta de que  el Maestro Marcelo Navarro no era un profesor que alardeara de saberlo todo, simplemente me daba su más humilde opinión e intentaba atacar mi problema y ayudarme.

Me invitó a participar en una de sus sesiones máster y fue increíble. Empecé a vislumbrar cómo aquello podría ayudarme  a conocerme mejor y saber afrontar los problemas de la forma mas simple, relajada y correcta. Con él estaban dos alumnos suyos que ayudaron a que, poco a poco, me diese cuenta de lo que el Maestro Marcelo Navarro intentaba mostrarme.

Entonces me decidí por empezar el curso introductorio (Ving Tsun Experience). Día a día, me »conozco» un poco mejor y puedo expresar mejor cómo me siento. Al terminar cada sesión me voy con una sensación de  plenitud a casa, tanto del profundo conocimiento de este Arte Marcial , como de un conocimiento que me acompañará durante toda mi vida.

 

Borja Carreño

17/Septiembre/2013

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