Un puente del Tai Chi Chuan Kung Fu al Ving Tsun / Wing Chun Kung Fu

Experiencia de José de las Heras en VT Experience, »Hoi Kuen».

Tai Chi Chuan 500Soy practicante de Tai Chi Chuan Kung Fu desde hace 10 años y siempre me han interesado las Artes Marciales, pero no desde su aspecto de lucha y fuerza, sino del control y equilibrio de la mente para usar el cuerpo, para poder vivir de manera distinta a como lo hace la mayoría.

Todas las prácticas de cualquier estilo de Artes Marciales externas que he conocido se aprenden a base de repetición de movimientos, sin conocer más que el resultado de ese movimiento, si se trata de una patada, o un bloqueo, o un barrido, sólo sabemos que es para eso.  No sabemos qué ha pasado desde el comienzo de la preparación del puñetazo hasta que el puño ha llegado al final de su recorrido.  No somos conscientes del cuerpo, actuamos por imitación de lo que nos han enseñado.

Podemos adquirir reflejos, rapidez y fuerza, pero nos falta lo más importante a mi parecer, la »consciencia». Esto es algo que, a mi parecer, se a perdido en las Artes Marciales y que podemos recuperar a través de la Moy Yat Ving Tsun.

Cuando realicé Ving Tsun Experience, vivencié una forma de aprender distinta, donde todo tiene un porqué y una pequeña variación cambia todo el resultado.  Es necesario estar concentrado en cada parte del cuerpo, no sólo en la mano que avanza, pues la correcta ejecución de la mano depende del resto. Para esto es necesaria una relajación total, no hay fuerza ni esfuerzo, es simplemente la consciencia a la hora de hacerlo. Esa es la verdadera dificultad, trabajar desde la energía interna no desde el músculo.

Como resultado se aprende a llevar la vida con menos tensión, las cosas no te afectan tanto porque ya has experimentado que sólo desde la relajación puedes verdaderamente adaptarte a lo que te rodea. Pasas a ser más consciente de ti mismo y de tus pensamientos, por lo que eres capaz de conocer mejor a los demás. Te sientes seguro porque ya no te hace falta imponer, todo se hace solo.

Esta es mi experiencia de lo poco que he podido practicar de este Arte. Cada día que lo practico aprendo algo de mí mismo,  pues cada alumno es un profesor que se vuelca en enseñar  sin querer demostrar nada, hasta el punto que se convierte en un estudio de la técnica tan profundo que se nos olvida que lo que practicamos es un Arte Marcial. Esto supone interiorizarlo de manera que pasa a ser mucho más efectivo, pues incorporamos el Ving Tsun (Wing Chun o Wing Tsun) a cada célula de nuestro cuerpo.

Volver al inicio