Ving Tsun, un camino hacia la consciencia

Experiencia de Pedro Alcázar en el nivel intermedio, »Cham Kiu», en el marco de acceso al nivel superior, »Biu Je».

Pedro Alcazar Chi Sao Ving TsunMi proceso de aprendizaje en este segundo nivel del Sistema Ving Tsun / Wing Chun (Cham Kiu), ha sido tan intenso, sorprendente, y enriquecedor, que podría estar horas hablando de él, pero como no es posible, intentaré concentrar toda esa experiencia en una idea básica, que para mí es el gran descubrimiento, la gran aportación de Cham Kiu a mi Kung Fu y que ha removido mis cimientos más profundos;

EL DESPERTAR DE LA CONSCIENCIA.

 En Cham Kiu empezamos a mover nuestra base a través del dispositivo Chi Sau, la cual ha sido sólidamente cimentada en Siu Nim Tau, y este movimiento produce una multiplicación de las variables que tenemos que aprender a concentrar y equilibrar. Se puede definir como el nivel donde aprendemos el equilibrio de la energía. Este equilibrio inicialmente físico va más allá, es la búsqueda de nuestro propio equilibrio emocional. Aprendemos a ajustar nuestros pasos, nuestros giros, nuestra mente para adecuar nuestras acciones y respuestas a lo que nuestro compañero y las circunstancias demandan.

Durante los dos años que ha durado mi Cham Kiu, he pasado por tres etapas:

PRIMERA ETAPA

Bautizada como la etapa del ego y definida por la frase: No puedo hacerlo”. Como yo soy incapaz de coordinar todas las variables que van apareciendo, esto es imposible. En esta etapa empiezo a tensarme, aparece la frustración y empiezo a forzar las situaciones para hacer las cosas como yo quiero, ya que solo lo puedo hacer así.

Como bien sabemos, todo lo contrario a lo que hay que hacer, nada más alejado del verdadero Kung Fu.

SEGUNDA ETAPA

Bautizada como la etapa de la duda y definida por la frase: “No sé hacerlo”. Empiezo a comprender que si se puede hacer, pero que soy yo el que no sabe. Empiezo a ver la necesidad de aprender.

TERCERA ETAPA

Bautizada como la etapa de la liberación, definida por la frase: “¿Qué tengo que hacer?” Para mí la frase más reveladora. Mi actitud cambia radicalmente y mi mente se abre al proceso de aprendizaje. Entonces, casi sin darme cuenta, descubro que todo aquello que Si fu siempre me ha dicho y repetido hasta la saciedad (con paciencia infinita), es el único camino para aprender y poder así contestar mis dudas.

Lo primero es relajar el cuerpo, no emplear fuerza bruta, no forzar situaciones y al mismo tiempo concentrar la mente, a fin de ser más consciente de lo que estás haciendo.

Estos dos pasos tan simples (que no sencillos), me han ayudado a aumentar mi percepción de la realidad. Y todo este proceso (relajación, concentración y percepción) ha sido fundamental para despertar mi consciencia y con ello comprender mejor el Sistema Ving Tsun o Wing Chun Kung Fu y su aprendizaje.

Quiero acabar con una cita del poeta Henri Murger, uno de los fundadores del movimiento de “La Bohemia”, movimiento precursor del arte moderno:

“Lo que cuenta no es el destino, sino el camino que se recorre”

Sinceramente, hoy creo, que este camino merece la pena.

Muchas gracias Si fu, por mostrarme el camino de mi Kung Fu.

Y gracias a todos vosotros hermanos, por acompañarme en su recorrido.

Pedro Alcázar

06/Abril/2013