Crecimiento personal a través del Ving Tsun
Soy Jorge, tengo 44 años, soy de Madrid y trabajo en el Departamento de Materiales en una empresa del sector de la aviación.
Practico en la escuela Moy Yat Ving Tsun desde hace 14 años.
Conocí la escuela a través de su página web. En ese momento buscaba algo más que ejercicio físico: quería crecer y desarrollarme personalmente.
Cómo el Wing Chun ayuda a gestionar el estrés

Con el paso del tiempo me di cuenta de que el Wing Chun me aporta una visión más serena de las situaciones que ocurren a mi alrededor.
En momentos de estrés o agitación, ahora tengo algo que antes no tenía:
Tiempo para percibir mejor lo que está ocurriendo.
Tiempo para observar circunstancias que antes pasaban desapercibidas.
Esa capacidad de percepción marca una diferencia tanto en el entorno profesional como en la vida personal.
Un arte marcial aplicable a la vida cotidiana

Recomendaría practicar Wing Chun a cualquier persona. Porque no es algo que se quede en la sala de entrenamiento.
Es algo que puedes aplicar en cualquier ámbito:
En el trabajo
En la toma de decisiones
En la gestión emocional
En el desarrollo personal
Te permite sentirte mejor contigo mismo y entender cómo eres realmente.
Esta escuela no es un gimnasio

Recomiendo esta escuela porque la enseñanza es tradicional. Aquí no se repiten movimientos mecánicamente. No es un gimnasio donde simplemente se hacen repeticiones. Aquí tienes que probar, experimentar y hacer que funcione.
- Es un proceso vivencial.
- El aprendizaje no es automático.
- Es consciente.
Ving Tsun tradicional y desarrollo real

La transmisión que se realiza en esta escuela sigue el linaje de Moy Yat, discípulo directo de Yip Man. Este enfoque permite comprender el Sistema de manera estructurada y profunda.
No se trata de repetir técnicas.
Se trata de aprender a observar, ajustar y aplicar.
