Experiencia real en un Sistema de Kung Fu
Mi nombre es Carlos, tengo 56 años, soy de Caracas (Venezuela) y me dedico a los mercados financieros. Conocí la escuela a través de una llamada. Antes había contactado con otras tres escuelas, pero finalmente me incliné por esta por el trato recibido y la confianza que me transmitió desde el primer momento. Tenía bastante claro lo que buscaba: quería practicar el Sistema de manera auténtica. Y necesitaba una escuela que tuviera linaje identificado y genuino.
Por eso elegí la escuela Moy Yat Ving Tsun.
Un comienzo diferente, pero con sentido

Mi inicio fue distinto a lo que imaginaba.
Comencé con una preparación previa antes de entrar directamente en el Sistema.
Al principio me sorprendió, pero luego entendí que tenía sentido:
Estaba construyendo base.
Esa base estructural marcó la diferencia.
Tres beneficios claros del Wing Chun en mi vida
1️⃣ Mayor atención
He aprendido a prestar más atención. Eso influye directamente en mi vida diaria y en mi trabajo.
2️⃣ Mejor trato con los demás
La práctica te permite relacionarte de manera más directa y cercana. Refinas tu forma de interactuar.
3️⃣ Salud física acorde a la edad
Es un ejercicio saludable y adecuado para mi edad. No requiere explosividad extrema ni juventud. Es conciso y eficiente.
Experiencia real de defensa personal

En una situación real de crisis con peligro físico importante, el Wing Chun me permitió:
Identificar el peligro rápidamente
Anticiparme
Observar en muy poco tiempo
Actuar con claridad de objetivo
La capacidad de análisis y reacción fue decisiva.
- No fue teoría.
- Fue experiencia real.
Wing Chun: un sistema apto para personas adultas

Recomiendo la práctica porque es un arte marcial que aporta salud y claridad.
Y tiene una ventaja importante:
- Al ser un sistema conciso y estructurado, es muy apto para personas de cierta edad en adelante.
- No requiere fuerza excesiva.
- Requiere comprensión.

